domingo, 25 de septiembre de 2011

QUE TRATA DE LAS CUESTIONES QUE ME TRAEN DE CABEZA Y QUE NO ME DEJAN DORMIR.

Os escribo desde Montereau-Fault-Yonne. Concretamente, desde la habitación del instituto donde voy a trabajar. El instituto se llama Flora Tristan y, a parte de ser un instituto normal, también realiza cursos de lo que en España vendría a ser Formación Profesional. Este dato tendrá más sentido cuando explique el por qué de mi estancia en Francia durante este curso, pero eso vendrá más adelante (alrededor de día 4).

Dicho instituto dispone de una habitación para el profesorado, que por suerte, al llegar yo estaba vacía. Así que me adueñé de ella y aquí me encuentro, a prácticamente 1 hora en tren de París. La habitación en sí, no está nada mal. Es bastante grande, tiene un baño con ducha y arreglándola un poco puedes cocinar bastante bien. Los problemas que estoy teniendo no vienen tanto del lugar donde vivo, sino la zona geográfica en la que vivo. Se trata de una ciudad de una comuna francesa de 16.000 habitantes. Se supone que es la capital del distrito de Seine et Marne, pero más bien parece una ciudad fantasma que una capital de algo. Tengo ciertas dudas sobre si wikipedia me está engañando con algún que otro dato. De todos modos, antes de llegar aquí, ya sabía a lo que me exponía, 16.000 habitantes son muy pocos habitantes. Llevo aquí dos días y me he cruzaso sólo con 3 jovenes. Creo que estoy sólo en este desierto social.

Por eso estoy planteándome varias cosas y espero que me aconsejéis como es debido.

1) Vivir en París
2) vivir en Montereau
3) Vivir entre París y Montereau

1) Vivir en París: Esta fue mi primera opción en todo momento antes de partir. Mi intención era vivir en París e ir al trabajo en tren. Hay un tren cada hora y el primero sale a las 6:35h. Con lo que no tengo problemas de horarios. El problema es que vivir en París es muy caro. Hagamos cuentas rápidas: 500€/habitación + 200€/comida + 80€/metro + 84€/tren + 100€/extra = 964€. A esto debemos restarle lo que me den de ayuda para el alojamiento, que varíaría entre unos 100/200€ al mes. Por lo tanto me quedaría por unos 764€/864€ al mes.

2) Vivir en Montereau: Esta es una opción que hasta hace poco no me había planteado, ya que realmente en esta ciudad no hay nada que hacer y voy a morirme de asco. La cuestión es que creo que ahorraría dinero y podría ser un año para mirar un poco hacia el futuro. Hagamos cuentas rápidas: 120€/habitación + 200€/comida + 50€/metro (4 billetes de 10 trayectos) + 140€/tren (5 días a París) + 100€/extra = 510€. En este caso no sé si podría solicitar la ayuda para el alojamiento, pero con suerte serían unos 60€ que me restarían. Por lo tanto me quedaría por unos 450€/mes.

3) Vivir entre París y Montereau: Puede ser una buena opción, ya que será más económico que en París, pero a la vez tendré que estar echando viajes todo el rato entre París y Montereau. No puedo ponerle una cifra a esto, pero quizá si encontrara una ciudad decente entre las dos, no tendría la necesidad de ir tanto a París para no aburrirme. Entre las candidatas están, Melun y Fontainebleau.

¿Qué opináis vosotros?

miércoles, 21 de septiembre de 2011

QUE TRATA DE PARÍS, OH LA LÀ! Y DE LOS PRIMEROS DÍAS

Saludos terrícolas.
El lunes por la noche llegué a París, después de una increíble semana en Madrid-Faro (historia que ya contaré más adelante). A las 21.30 llegué al aeropuerto de Beauvais, a las afueras de Paris y a las 23.00h ya había hecho dos transbordos de metro y había llegado al albergue. No voy a dar muchos detalles del albergue, ya que no merece mucho la pena, sólo diré que me hubiera servido de refugio en caso de una catástrofe nuclear pero, en su contra, hubiera sido el primer lugar en ser aniquilado en una redada racista. 

Por la mañana quedé con Araceli, una chica de Córdoba, para buscar piso juntos. La verdad es que no fue un día muy productivo en ese aspecto, ya que nos limitamos a coger algún que otro anuncio, pero poco más. Se supone que durante estos días será mucho más efectivo, ya que llega Rafa, un amigo de Araceli, con la intención de unirse al grupo de búsqueda intensiva. Estuvimos, entonces, visitando algunos barrios de París y me pareció increíble. Esta ciudad es preciosa y enorme, siempre hay algo que hacer y que ver y evidentemente, siempre está repleta de gente de todos los puntos del planeta. No he tenido mucho tiempo de disfrutar de las vistas de París, pero lo poco que he visto me está gustando. 

Por la tarde cogí un tren a Besançon que llegó a las 23.30h. Fui directo al Bar de l'U donde estaba seguro que me encontraría con todo el mundo, ya que al ser martes, coincidía con la Soirée International. En efecto, el bar estaba repleto de gente, pero poca conocida. Quedé con Lucas, ya que tenía que ir a dormir a su casa y tomamos algo con toda la gente que este año va a vivir en Besançon. No os podéis ni imaginar la sensación de nostalgia que sentí al recorrer de nuevo las calles de esta pequeña ciudad y al pasar por mi antigua casa un escalofrío me recorrió todo el cuerpo. Estaré aquí unos días intentando arreglar todos los papeles con la agencia inmobiliaria y con el banco y volveré a París para seguir con la búsqueda de piso.

Tendréis noticias mías pronto, estad atentos =)

Agur!

viernes, 9 de septiembre de 2011

QUE TRATA DE CÓMO DE UN DÍA PARA OTRO PUEDEN CAMBIAR TUS MEDIOS, PERO TU FIN SIGUE ESTANDO INTACTOS.

Estas últimas semanas en la isla están siendo un completo caos. Tengo muchas cosas que hacer antes de dejarla de nuevo y partir hacia mi patria de acogida una vez más y, como siempre, tengo el mismo problema, la falta extrema de tiempo. Por esta razón digo que estas últimas semanas están siendo un caos, porque todo ha dado un giro de 180º en mi contra y he tenido que saber contrarrestar todo lo que iba ocurriendo en este momento.

La idea primigenia que corría en mi cabeza era irme a París, para trabajar 2/3 días en el instituto donde me concedieron plaza de Auxiliar de conversación (ya daré más detalles). Al mismo tiempo aprovecharía para hacer un máster y continuar con mi futuro profesional. La idea del máster se fue rápido de mi cabeza, ya que encontré una alternativa mejor: hacer las oposiciones al CAPES (prueba para el profesorado en Francia). Una opción mucho más atractiva y con un trabajo bastante aceptable y asequible para los primeros años.

¿Qué ocurrió entonces? Que todos mis proyectos de seguir avanzando en mi carrera se reducían a cero al suspender un examen en Septiembre, desbaratando todos los planes de licenciarme este curso y con las puertas cerradas a las oposiciones y a cualquier máster. Así que cambié un poco mi visión de mi mundo y decidí que seguiría yéndome a París para aprovechar la oportunidad de trabajar como profesor y que sacaría la titulación C1 de francés y como mínimo la B1 de inglés, a la vez que estudio para Febrero para terminar la carrera. 

Día 12 se Septiembre, es decir, el próximo lunes, se supone que empezaba mi aventura hacia tierras galas, haciendo una pequeña escala en tierras lusitanas. Durante todo el verano, estuve planeando un viaje a Portugal con una amiga rusa que conocí el año pasado en Besançon, Anya. Se suponía que día 12 llegaría a Faro y recorreríamos la costa portuguesa durante una semana. Mi avión llegaba a Madrid día 12 a las 15.00h para salir hacia Faro a las 17.00h. 7 días más tarde saldría hacia París. ¿Qué ocurrió entonces? Que la Rusia postcomunista no permitió que el visado de mi amiga llegar a tiempo, con lo que el "peut etre mon visa il arrive pas" se convirtió en una realidad. En Faro me esperarían el Asturiano y Eleni, futura compañera de piso de Anya.  Por suerte, una rápida intervención y dinero por en medio, hicieron que Arald cambiara su vuelo a Faro para una semana después, con lo que dispone de 7 maravillosos días en Madrid, no sin antes convencer al Asturiano para que fuera a Madrid durante esa semana y poder vernos con nuestro hermano isleño Óscar, la compi Vir, el trolo de Victor, Ana y David.

La llegada a París está prevista día 19 de Septiembre a las 21.00h. Para entonces tendré una habitación compartida en un albergue con cuatro personas más, de las cuales desconozco absolutamente todo. Al día siguiente me espera un día interminable de buscar piso en la capital francesa a merced de estafas y de dar vueltas como un tonto por los distintos barrios de París. La noche del 20 y algunas más, dormiré en casa de un couchsurfer a la espera de encontrar piso rápido. Después de esto, no sé qué será de mi, pero prefiero que el futuro me sorprenda.

¿Seguiréis leyéndome para entonces?

sábado, 13 de agosto de 2011

QUE TRATA DE CÓMO ESTOY DÓNDE ESTOY Y DE CÓMO LLEGUÉ A MI ESTADO ACTUAL

Llevo exactamente 2 meses y 16 días en la isla. Dicho así parezco un superviviente de Perdidos, pero no. Llegué a Mallorca un día soleado y me fui directo a la playa. Podría decirse que dejé pronto mi experiencia Erasmus, pero no fue decisión mía. Debía arreglar muchas cosas en la isla y estar dispuesto para empezar a trabajar día 1 de Junio. Así es, llegué y dos días más tarde empecé a trabajar. No me dio tiempo ni a deshacer las maletas, y estoy hablando de forma literal, tanto, que hasta hace una semana tenía una caja de equipaje completamente embalada.

Este verano, visto desde una óptica lejana se planteaba como un estado de ánimo bastante deprimente después de 9 meses de éxtasis emocional, con lo que no tenía muchas expectativas puestas en él. También sabía que me tocaría currar grandes cantidades de horas para poder ahorrar dinero para el frío invierno. Al final, caí directo en un restaurante al lado del mar, en un pueblecito cerca de Portocolom, dónde ahora vivo con mi familia, trabajando 10 horas al día y con uno de descanso. Como os podréis imaginar, lo que yo veía desde lo lejos, se había convertido en realidad y es la realidad que estoy viviendo actualmente.

¿Por qué trabajar tantas horas al día? La respuesta es bastante fácil. Como algunos sabréis, estando en Besançon solicité una beca al MEC para dar clases de español en Francia. El caso es que me concedieron la beca y me mandan a un instituto cerca de París, dónde la media por habitación ronda los 500€ y la comida no es excesivamente barata. Con lo que un verano encerrado en los barrotes de una cocina al lado del mar, puede tener su recompensa duplicada en grandes dimensiones.

Así que, así es cómo llegué a Mallorca, y cómo dentro de, exactamente 1 mes, me volveré a ir, dejando el mar, la montaña, los paseos en bicicleta y el sol radiante a las 16 de la tarde.

martes, 9 de agosto de 2011

QUE TRATA DE CUANDO DECIDÍ DARLE UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD AL BLOG

Ha pasado mucho tiempo desde la última actualización. Me he dado cuenta de que me ha sido imposible llevar un control sobre el tiempo gastado en la vida real y en la vida dentro de internet, por lo tanto, llegó el momento en que decidí dedicarle un poco más de tiempo a disfrutar de lo que iba encontrándome en mi camino y dejar de anotar en este espacio lo que ahí iba encontrando. La falta de tiempo y, evidentemente, la pereza han hecho que haya dejado muy de lado el blog, cosa que me entristece, pero no me quedó más remedio.

Hoy, me he desvelado y he decidido continuar con el blog, no contando lo que me ocurrió en Besançon, aquella ciudad dónde un día estuve, sino contando lo que aún queda por venir. Daré pinceladas por encima, de lo que un tiempo atrás viví, recordando esa fantástica ciudad a orillas del Dubs.

Ahora me queda un largo camino por delante en una nueva etapa que empieza muy pronto, París, la gran ciudad.

viernes, 8 de abril de 2011

QUE TRATA DE CUANDO MI VECINA MAYOR ME AYUDÓ A ENCENDER EL TERMO Y PUDE POR FIN DUCHARME

Sí, lo sé. Bla, bla, bla, no escribo nada y siempre digo que lo haré, pero shhht. 

Esta mañana estaba estudiando para el examen del cual acabo de llegar. Debían ser las 9 de la mañana y aunque no os lo creáis llevaba ya dos horas despierto. He oído justo en la puerta a dos personas hablando. Así a bote pronto les he echado unos 30 años a cada uno, quizá unos pocos menos. Han ido acercándose con normalidad hacia mi puerta y se han parado a mirar el contador. Rápidamente  y gracias a mi astucia y podido deducir que serían técnicos del gas con un control rutinario. Efectivamente después de medio minuto han tocado el timbre y yo, con legañas y a lo loco, he abierto la puerta. 

- Bonjour Monsieur. Êtes-vous Monsier X?
- Oui, c'est moi. 
- Nous sommes... (no voy a poneros aquí toda la conversación, vamos, faltaría más). 

Resumen: Venían a mirar el contador de electricidad y del gas y querían entrar en mi humilde morada. Muy amablemente y con mis atuendos de dormir, es decir, pantalón de deporte y camiseta de manga corta, les he hecho pasar. Han estado dos minutos mirando el contador y no sé qué coño habrán hecho que me han dejado sin termo. Evidentemente de esto no me he dado cuenta hasta que, listo de mi, a 15 min. antes de ir al examen he decidido ducharme. Y sí, el agua fría del copón. Con un mosqueo increíble y con la toalla por los tobillos he ido a encender el termo y ¡magia! no se enciende. Así que me he largado sin ducharme y oliendo a muerte extrema (dramatización, puede que no ocurriera). 

Al volver del examen me he encontrado con mi vecina de enfrente a la que todavía no conocía. Una señora mayor  con un gato bastante bonito que me han dado ganas de estrujar cual peluche en una peluchería (dejadme que me invente palabras). A partir de ahora a dicha mujer la llamaremos Dame des Chats. El caso es que le he comentado lo del termo y muy amable, la Dame des Chats se ha ofrecido a mirarlo. Ha traído su caja de cerillas y ha estado explicándome el sofisticado funcionamiento de "encendido/apagado" y el de "invierno/verano". Una vez entendido todo, como si por arte de magia se tratara ha conseguido arrancarlo dejándome como un tonto pero con una sonrisa de señora mayor satisfecha con la que no he podido enfadarme.

En fin, me voy a duchar. 

¡Agur!

viernes, 18 de marzo de 2011

QUE TRATA DE LA PRIMERA ENTRADA DE ESTE BLOG QUE HICE A PRIORI DE ALGÚN HECHO IMPORTANTE

Será corta, pero intensa. Oscar, Pili, Marta y yo, nos vamos a Strasbourg todo el fin de semana. Salimos a las 17h en el coche de Oscar y volveremos el domingo por la mañana.

Nos leemos entonces.

Agur!